Para un pelo hermoso y saludable, naturalmente

 

Cuando las mujeres nos acercamos a los cincuenta, las hormonas comienzan a fluctuar, avisándonos que se acerca una nueva etapa. A esa etapa le llamamos perimenopausia, y trae muchos cambios y muchos retos para nuestro cuerpo y nuestro sistema nervioso. Algunas consecuencias de los cambios hormonales son la llegada de periodos inestables y más abundantes; caída del pelo, los vellos y hasta las pestañas; cambios en el deseo y el placer sexual; cambios en el estado de ánimo y el sueño; y para algunas mujeres pérdida del apetito.

Esto último es más grave de lo que uno se imagina, porque con los cambios hormonales también viene una época en que a nuestro cuerpo le cuesta más asimilar ciertos nutrientes, lo cual puede generar un amplio espectro de condiciones, de las cuales la caída o debilitamiento del pelo es la más superficial. La falta de nutrientes puede generar desde depresión, hasta osteoporosis y estados inflamatorios que, a su vez, pueden causar cáncer, enfermedad coronaria, enfermedades articulares y metabólicas.  Entonces, cuando tenemos poco apetito, o cuando tenemos mucho, pero tenemos poca conciencia de cómo cada cosa que comemos afecta nuestra salud, hay que hacer una pausa, respirar, y mover nuestro enfoque hacia una alimentación densa en nutrientes y con propiedades antiinflamatorias.

Cabe aclarar que, si bien la perimenopausia es una etapa de transición hormonal fuerte en que muchas mujeres enfrentan algunos cambios que las preocupan, las transiciones o desequilibrios hormonales y déficits de nutrientes pueden desencadenar pérdida o debilitamiento del pelo, a cualquier edad y a personas de todos los géneros. Así que nuestras sugerencias pueden ser aprovechadas por cualquier persona que quiera disfrutar de un pelo saludable.

Advertida la importancia de una alimentación sólida para lograr un pelo y un cuerpo saludables, y las causas amplias del deterioro capilar, vamos con mis consejos puntuales: 

1. Tener una dieta rica en minerales, vitaminas y proteína que asegure que tu pelo puede formarse y crecer adecuadamente. El hierro, el zinc, las vitaminas B, en especial la biotina y B5, vitamina D, la vitamina C con sus propiedades antioxidantes, son importantes. Pero lo más importante es comer suficiente proteína de buena calidad, porque el pelo está hecho de proteína. 

2. Usar productos para el pelo sin químicos duros. En particular, recomiendo usar champús sin sulfatos (lauril sulfato de sodio, laureth sulfato, etc.), parabenos, derivados del petróleo o fragancias artificiales. En Colombia es muy difícil encontrar champús con estas características; la mayoría de los champús herbales disponibles tienen parabenos y sulfatos y están hechos con fórmulas retrógradas. Pero en internet se pueden conseguir champús de excelente calidad. A mí me encanta la marca Mood, que es italiana, pero hay varias colombianas producidas a mediana escala como Econativa, de Medellín. El champú sólido es también una excelente alternativa, pero dada su alta alcalinidad, es necesario usar como enjuague un vinagre herbal o simplemente vinagre de sidra para equilibrar el pH de las fibras capilares y evitar que se quiebren.

También es clave evitar a toda costa los tratamientos químicos para el pelo, incluyendo las tinturas con amoníaco y los tratamientos de keratina que tienen formol, porque pueden causar graves consecuencias a la salud, incluyendo cáncer.  Actualmente existe una amplia selección de tinturas herbales, las cuales se aplican como una tintura cualquiera y con capacidad de cobertura similar a tinturas semipermanentes. Se pueden conseguir en Fedco, en Amazon o tiendas web especializadas como Vitacost. A diferencia de los tintes químicos usuales, los tintes a base de plantas –como palo del Brasil, henna, hibisco, índigo, amla, manzanilla, nogal, etc.— dejan el pelo brillante y le infunden nutrientes valiosos.

3.  Darle una mano a tu cuerpo a través del lavado del pelo.

a) No es necesario que te laves el pelo con mucha frecuencia, a menos que hayas sudado muchísimo y esto te cause incomodidad. En cambio, conviene lavarlo una vez cada semana o hasta dos, y cepillarlo a diario con un cepillo de cerdas naturales para que los aceites del cuero cabelludo se distribuyan por las fibras capilares; esto hace ver el pelo lustroso y suave, y reduce la dependencia del champú.

Si el pelo se te pone grasoso entre lavados, recomiendo usar un champú seco natural como Morena mía y aplicarlo con un pomo o brocha de maquillaje sobre las áreas que se vean grasosas, para luego peinar levemente. Verás que el pelo recuperará volumen y suavidad y podrás aplazar el lavado por un par de días más. Es posible que no me creas, pero a medida que se extiende el tiempo entre lavados, el pelo recupera su equilibrio graso y se mantiene limpio por más tiempo.

En caso de que el pelo esté muy sucio y no tengas tiempo de lavarlo, Morena mía también permite aplicación sobre el cuero cabelludo. Gracias a la lavanda y el bicarbonato, al frotar el producto se obtiene limpieza real, más allá del simple enmascaramiento de la suciedad. Esta es una de las maravillas de nuestra fórmula. 

b) Aplicar un aceite nutritivo y equilibrante una vez cada semana o dos. Nuestro aceite Pesadilla de Dalila existe justo para este uso. Ayuda a normalizar el cuero cabelludo afectado por dermatitis seborreica, caspa, resequedad y otras condiciones, y a quitar la picazón, pero también nutre el pelo desde el cuero cabelludo, ofreciendo minerales valiosos para su regeneración, lo suaviza y previene la rotura. Yo lo uso cada semana y mantiene controlada la descamación por resequedad y uso del secador de pelo.

c) Revisar si el agua de la ducha es dura o blanda. El agua muy dura suele dejar residuos de calcio en las tuberías, así que mira tu baño o los bordes de las llaves del baño buscando residuos. También puedes googlear el lugar donde vives, preguntando si el agua es dura o blanda. El agua muy dura afecta negativamente el pelo y la piel; mucha gente desarrolla resequedad, dermatitis o caída del pelo. Si es muy dura, puedes comprar un filtro de ducha (recomiendo marca Nikken) o bañarte el pelo con agua destilada.

d) Consultar a tu herbolaria de confianza acerca de las plantas que podrían ayudarte a regular las hormonas y facilitar la transición de tu cuerpo antes, durante y después de la menopausia. Períodos inestables y abundantes, un síndrome premenstrual fuerte y cambios de ánimo pueden indicar que estás cerca de esta etapa.

 

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